A menudo te preguntas si deberías esperar o actuar cuando alguien repentinamente se distancia. La comunicación, las relaciones y los sentimientos son las palabras clave que nos ayudan a entender mejor esta situación.
No hay nada más frustrante que cuando alguien que te interesa de repente deja de comunicarse. Los pensamientos se alinean: ¿Le ha pasado algo? ¿Ha perdido el interés? ¿O quizás soy demasiado insistente? En esos momentos, puede ser útil mantener la cabeza clara y observar la situación con objetividad.
La espera por un mensaje
La espera por una respuesta puede ser agotadora y estresante. Miras constantemente tu teléfono, pensando en cuándo podría volver a comunicarse. Esta espera a menudo puede convertirse en un verdadero círculo vicioso. En cambio, deberías aprovechar el tiempo para trabajar en ti mismo y darte cuenta de lo que realmente quieres. Pregúntate: ¿Qué espero de esta relación? ¿Y qué sería lo malo si no se comunica? Si respondes estas preguntas para ti mismo, podrás ver con mayor claridad.
Atreverse a dar el primer paso
A veces es mejor actuar y atreverse a dar el primer paso. No tienes que esperar a que el otro cambie de opinión o se libere de su aparente parálisis. Muestra valentía, envíale un mensaje y pregúntale simplemente cómo está. De esta manera, demuestras tu interés y le das a la situación nuevos impulsos. Quizás se dé cuenta de que aprecia tu cercanía y luego se comunique contigo nuevamente. Y aunque la respuesta no sea la que esperabas, al menos tendrás claridad.
Una comunicación saludable es la clave
Ya sea que estés esperando o des el primer paso, la comunicación saludable sigue siendo el núcleo de cada relación exitosa. Es importante hablar de tus sentimientos de manera honesta y directa. Si no estás seguro de cómo se siente el otro, no dudes en preguntar. Una conversación abierta puede despejar malentendidos y posiblemente también aliviar temores. Piensa en lo que esperas de la relación y comparte tus pensamientos con él. A menudo, una conversación sincera puede generar una conexión más profunda.
En última instancia, es crucial que durante este tiempo cuides de ti mismo y no olvides tu propia alegría de vivir. Busca actividades que te diviertan y mantente ocupado con amigos y aficiones. Así mantendrás una actitud positiva, sin importar cómo se desarrolle la situación con la otra persona. Recuerda que vales la pena, que a alguien le interese por ti, y que no es tu culpa si otra persona no está tan comprometida como tú.
Las relaciones son a menudo un proceso de aprendizaje constante y también un juego de esperar y actuar. Tienes que descubrir qué es lo que mejor te hace sentir. Así que, ya sea que decidas esperar un poco más o atreverte a dar el primer paso, lo importante es que no pierdas de vista tu propia autoestima. Eres mucho más que la respuesta a un mensaje. Mantente fiel a ti mismo y disfruta del tiempo: la persona correcta vendrá cuando menos lo busques.



